LUX (NOTAS SOBRE BRIAN ENO)

Texto — Text Eduardo López

Imágenes — Images Michelle Lartigue

Desde los años 70 en el mundo del arte y la cultura surgieron instancias con tendencia a fusionar el arte con la ciencia. Biólogos que se convierten en cineastas, músicos que pretenden utilizar su corriente como medio para explorar algunos tipos de sanación y/o terapia.

Contemplar el trabajo creativo desde la perspectiva en la que fue creado partiendo de un punto científico, nos facilita identificar con claridad el sustento teórico detrás de la obra; y permite también establecer un punto común entre distintas prácticas, como sucede con todo en la vida contemporánea, donde la ciencia y la tecnología se han convertido en una importante plataforma para las experiencias diarias.

La música y las piezas visuales de Brian Eno, basadas en diseños tecnológicos que emplean la luz como elemento principal, siempre han cuestionado la teoría sobre lo estática que debe ser una obra; “uno puede mirar y tomar distintas distancias frente a una pintura  que está quieta”. Así, la convergencia de diferentes medios, es clave dentro de su trabajo, “la pintura y la música tienen siempre un común denominador para mí. Empecé a jugar con la luz como herramienta casi al mismo tiempo que comencé a trabajar con el sonido cuando era un adolescente. Recordando lo que hice en los años intermedios, tengo la sensación de haber intentado reducir la velocidad de la música, haciendo que se pareciera más a la pintura; y al mismo tiempo, animar las pinturas para que se parecieran más a la música, esto con la esperanza de que las dos actividades se encontraran y fusionaran en el medio”.

Las piezas de luz van cambiando, pero lo hacen lentamente. Cambian de tal manera que no importa si nos perdemos de una parte del proceso. Las piezas lenticulares, utilizan un medio por el cual, las lentes generan en la imagen impresa la ilusión de profundidad y el sentido de animación, generando una sensación de movimiento a lo que de otra manera sería un resumen estático, reforzando la noción del artista.

Brian Eno es un músico, compositor, productor de discos y artista visual inglés, reconocido como uno de los principales innovadores de la música ambiental y la pintura generativa.

Como artista visual ha expuesto desde finales de los 70, en un sinnúmero de lugares del mundo, como Tokio, Ciudad del Cabo, Río de Janeiro, Nueva York, Londres y Madrid. Este lado de su trabajo está dedicado casi exclusivamente a las múltiples posibilidades que brinda la luz.

En 2009, Brian Eno recibió la exclusiva invitación para exhibir en las icónicas velas de la Ópera de Sydney, Australia. Para dicha pieza utilizó una serie de potentes proyectores que arrojaban la luz a través de Circular Quay. La instalación consistió en el propio software de Eno, el 77 Million Paintings, una pieza que crea una pintura de luz siempre cambiante, aunque a una velocidad casi imperceptible.

Eno actualmente tiene una exhibición de este trabajo con luz en FIFI projects, una galería de arte contemporáneo en San Pedro, Garza-García, Nuevo León, México. •

“La pintura y la música tienen siempre un común denominador para mí. Empecé a jugar con la luz como herramienta casi al mismo tiempo que comencé a trabajar con el sonido cuando era un adolescente”.